Los cargadores y baterías no parecen ser accesorios excesivamente importantes a primera vista. Quizá tampoco son accesorios a los que el usuario requiera una calidad especial o un origen concreto. Sin embargo, la experiencia demuestra que esto es un error. Los instrumentos y su electrónica reaccionan de modo sensible y necesitan una alimentación de energía fiable en todas las condiciones ambientales.